Si te lesionaste jugando futbol, corriendo o en el gimnasio, las primeras 48 horas marcan la diferencia. Desde la traumatología de hombro y rodilla, actuar a tiempo reduce dolor, inflamación y secuelas. En México, muchas lesiones deportivas se resuelven con manejo conservador si se atienden bien desde el inicio. Esta guía te explica qué hacer, qué evitar y cuándo consultar.
Qué hacer y qué evitar en las primeras 48 horas
Qué hacer
- Reposo relativo: suspende la actividad que causó el dolor y evita movimientos que lo empeoren. Si sospechas luxación o fractura, inmoviliza y no intentes “acomodar” la articulación.
- Hielo: aplica compresas frías 15–20 minutos cada 2–3 horas, con una tela entre el hielo y la piel. El frío controla la inflamación y el dolor.
- Compresión: utiliza una venda elástica o rodillera/cabestrillo si ayuda. Debe ser firme pero cómoda; afloja si hay adormecimiento, cambio de color o aumento del dolor.
- Elevación: mantén la extremidad lesionada por encima del nivel del corazón para disminuir la hinchazón.
- Analgésicos seguros: paracetamol o antiinflamatorios (ibuprofeno/naproxeno) pueden ayudar si no tienes gastritis, úlceras, enfermedad renal, estás embarazada o tomas anticoagulantes. No combines dos AINEs y respeta las dosis de la etiqueta.
- Si te colocaron férula o inmovilizador, no la retires y mantén limpia y seca la zona.
Qué evitar
- Calor local, alcohol, masajes profundos y ejercicio de impacto; pueden aumentar el sangrado e inflamación.
- “Probar la articulación” con movimientos bruscos o competencia temprana.
- Automedicarte con esteroides o inyecciones sin valoración médica.
Señales de alarma, consulta y recuperación
Señales de alarma y cuándo consultar
Acude de inmediato a urgencias o con un ortopedista/traumatólogo si presentas:
- Deformidad visible, chasquido con pérdida de función o inestabilidad.
- Bloqueo para estirar o doblar la rodilla, imposibilidad de elevar el brazo o apoyar el peso.
- Entumecimiento progresivo, fiebre, enrojecimiento o herida abierta.
- Dolor incapacitante que no mejora en 24–48 horas.
En CDMX y Monterrey hay especialistas certificados que pueden orientarte; la atención oportuna evita complicaciones.
Qué esperar en la consulta
El diagnóstico se basa en historia clínica y exploración; según el caso, se solicitan radiografías, ultrasonido (útil en manguito rotador o tejidos blandos) o resonancia para lesiones como meniscos o ligamento cruzado.
El manejo inicial suele incluir reposo relativo, fisioterapia guiada, analgésicos y, en casos seleccionados, infiltración. Cuando existe rotura significativa o inestabilidad, la artroscopía es una opción mínimamente invasiva.
La recuperación típica va de 4–8 semanas en manejo conservador a 3–6 meses tras artroscopía, siempre con rehabilitación estructurada.
Regreso gradual y prevención tras 48–72 horas
- Inicia movilidad suave sin dolor y ejercicios de rango y fortalecimiento bajo supervisión de fisioterapia.
- Regresa a tu deporte cuando no haya dolor en reposo o al movimiento, tengas fuerza y estabilidad simétricas y el especialista lo autorice.
- Calienta 10–15 minutos, usa técnica adecuada, calzado apropiado y aumenta cargas de forma progresiva.
Conclusión
Escuchar a tu cuerpo y actuar con calma en las primeras 48 horas es clave para una buena recuperación. Si las molestias persisten o hay señales de alarma, busca evaluación con un especialista en México; la intervención adecuada a tiempo acelera tu regreso seguro a la actividad.
Preguntas frecuentes
¿Hielo o calor?
En las primeras 48–72 horas, hielo. El calor puede utilizarse después, cuando la inflamación aguda haya disminuido, para relajar la musculatura.
¿Cuándo puedo volver a entrenar?
Cuando el dolor sea mínimo, el movimiento casi completo y la fuerza/estabilidad estén recuperadas; evita “forzar” por calendario.
¿Es normal ver moretón?
Sí, sobre todo en golpes o desgarros. Si el moretón crece rápido, hay entumecimiento o mucho dolor, busca valoración.

